Turquesa tibetana propiedades

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Precio de la turquesa tibetana

La turquesa se pesa en quilates, donde 5 quilates equivalen a 1 gramo. Cuanto más pesada es la piedra, más valiosa es. Es habitual ver el precio de la turquesa por quilates cuando está a la venta. Así que el primer paso es pesar la piedra y luego calcular el precio por quilate. Este precio puede oscilar entre 0,05 y 500 dólares por quilate, dependiendo de la piedra.
El Índice de Calidad de la Turquesa (TQI) es una medida de la calidad de la piedra turquesa. El TQI es un número en una escala entre 8 y 100. Cuanto más alto sea el número del TQI, mejor será la calidad de la turquesa, más alto será el grado y más valiosa será la piedra.    Los números altos son raros; menos del 1% de las turquesas del mercado obtienen una puntuación de 90 o superior.
El sistema de puntuación TQI es una buena manera de obtener una estimación rápida.    Hay dos componentes principales que se pueden evaluar y que contribuyen al verdadero valor de la turquesa. Son la estructura física de la piedra y su rareza. Estos componentes se desglosan en 8 indicadores y se ponderan según su importancia.  La determinación del TQI es un proceso de puntuación de estos 8 indicadores. La mayoría de estos indicadores están ampliamente consensuados; sin embargo, el color, la claridad y el patrón de la piedra han sido objeto de disputa.  Puede ser difícil obtener un número exacto debido a la subjetividad de estas cualidades. Además, la disponibilidad de la turquesa tiende a fluctuar según los niveles de producción de las minas en funcionamiento. Esto es sólo una guía para facilitar la evaluación del precio de la turquesa. Suele haber una ligera desviación dependiendo de la persona que puntúe el TQI. Para una mayor precisión, consulte a un experto en turquesas.

Falsa turquesa tibetana

La turquesa es un mineral opaco, de color azul a verde, que es un fosfato hidratado de cobre y aluminio, con la fórmula química CuAl6(PO4)4(OH)8-4H2O. Es raro y valioso en las calidades más finas y ha sido apreciado como piedra preciosa y ornamental durante miles de años debido a su tono único. Como la mayoría de las gemas opacas, la turquesa se ha devaluado por la introducción en el mercado de tratamientos, imitaciones y productos sintéticos.
La piedra preciosa ha recibido muchos nombres. Plinio el Viejo se refería al mineral como callais (del griego antiguo κάλαϊς) y los aztecas lo conocían como chalchihuitl[4] La palabra turquesa data del siglo XVII y deriva del francés turquois que significa «turco» porque el mineral llegó a Europa a través de Turquía[5][2][3][4][6].
La turquesa más fina alcanza una dureza máxima de Mohs de algo menos de 6, o sea, un poco más que el cristal de las ventanas[2]. Característicamente es un mineral criptocristalino, la turquesa casi nunca forma cristales únicos, y todas sus propiedades son muy variables. Las pruebas de difracción de rayos X demuestran que su sistema cristalino es triclínico[3][7] Una menor dureza conlleva una menor gravedad específica (2,60-2,90)[3] y una mayor porosidad; estas propiedades dependen del tamaño del grano. El brillo de la turquesa suele ser entre ceroso y subvitroso, y su transparencia suele ser opaca, pero puede ser semitranslúcida en secciones finas. El color es tan variable como las demás propiedades del mineral, y va desde el blanco hasta el azul polvo, pasando por el azul cielo y el verde azulado o el verde amarillento. El azul se atribuye al cobre idiocromático, mientras que el verde puede ser el resultado de impurezas de hierro (en sustitución del aluminio) o de la deshidratación.

Turquesa del himalaya

La turquesa es quizá la piedra más antigua de la historia del hombre, el talismán de reyes, chamanes y guerreros. Es una piedra de protección, fuerte y opaca, pero calmante al tacto, curativa a la vista, como si hubiera sido esculpida de un cielo azul y deslizada a la tierra. Su tono único de azul, a menudo azul-verde, le da el nombre de Turquesa a todas las cosas de este tono tranquilo. El delicado veteado o moteado en crema o marrón es inherente a la piedra y sirve para realzar su carácter.
El nombre de Turquesa deriva del francés, pierre turquoise, que significa «piedra turca», porque las rutas comerciales que traían la Turquesa a Europa desde las minas de Asia central pasaban por Turquía, y los comerciantes venecianos solían comprar la piedra en los bazares turcos. [Simmons, 419]
Durante miles de años, la turquesa ha atravesado todas las culturas, apreciada como símbolo de sabiduría, nobleza y poder de inmortalidad. [Entre los antiguos egipcios, los persas y los chinos, los aztecas y los incas de Sudamérica y los nativos norteamericanos, la turquesa era sagrada en su adorno y para el poder, la suerte y la protección.

Se vende turquesa tibetana

Esta es una genuina turquesa tibetana comprada en nuestra última visita a esta misteriosa y fascinante tierra.    Los colores de las piedras allí son simplemente increíbles.    Los tibetanos utilizan la Turquesa en la joyería tradicional debido a sus inmensas propiedades curativas – como se describe a continuación.
Propiedades curativas de la turquesa:    Un sanador sin igual para las enfermedades del cuerpo físico y de los problemas emocionales. La turquesa es conocida como una piedra de protección y comunicación en todos los niveles.    Es la piedra que más sintoniza con la glándula del timo, un importante órgano del sistema inmunológico. Abre el Chakra de la Garganta, para una comunicación clara, creatividad y serenidad.    Es un equilibrador del Yin y el Yang, energiza los meridianos y limpia el Aura. La Turquesa se utiliza en el Chakra del Tercer Ojo para aumentar nuestra intuición y permite una meditación mucho más profunda.    Nos protege en todos los viajes.    Ofrece la claridad mental y espiritual para ver tu propio camino en la vida, y nos ayuda a ser realmente nosotros mismos.
Es bueno para el dolor muscular/esquelético, el dolor de espalda, la artritis y los trastornos de la piel.    Un gran refuerzo inmunológico, protege y desintoxica del alcohol, el veneno, la contaminación y la radiación de los rayos X/sol. La turquesa ayuda a la anorexia, el dolor de cabeza y el asma, la audición, la presión arterial alta y la depresión.