Origen budismo

Origen budismo

Las cuatro nobles verdades

La filosofía budista se refiere a las investigaciones filosóficas y los sistemas de indagación que se desarrollaron entre varias escuelas budistas en la India tras el parinirvana (es decir, la muerte) de Buda y que posteriormente se extendieron por toda Asia. El camino budista combina el razonamiento filosófico y la meditación[2]. Las tradiciones budistas presentan una multitud de caminos budistas hacia la liberación, y los pensadores budistas de la India y, posteriormente, de Asia oriental han tratado temas tan variados como la fenomenología, la ética, la ontología, la epistemología, la lógica y la filosofía del tiempo en su análisis de estos caminos.
El budismo primitivo se basaba en la evidencia empírica obtenida por los órganos de los sentidos (ayatana)[3] y el Buda parece haber mantenido una distancia escéptica con respecto a ciertas cuestiones metafísicas, negándose a responderlas porque no conducían a la liberación sino que llevaban a una mayor especulación. Un tema recurrente en la filosofía budista ha sido la reificación de los conceptos y el posterior retorno a la Vía Media budista[4][5].

Dios del budismo

Uno de los conceptos centrales más persuasivos del budismo es que cualquier persona puede alcanzar una condición superior, tanto en términos mundanos como universales.  Pero, ¿dónde y cuándo comenzó el budismo? ¿Cómo llegó a ser tan popular, capturando los corazones y las mentes de millones de fieles seguidores en todo el mundo?
Para los budistas de todo el mundo, la vida y las enseñanzas de Siddhartha Gautama constituyen los ideales y el núcleo de su fe y de su comunidad. Según la tradición budista posterior, el príncipe Siddhartha Gautama nació alrededor del año 560 a.C. como heredero del clan real Shakya que gobernaba un pequeño reino en las estribaciones del Himalaya. Este reino se encontraba más allá del corazón brahmánico de la llanura del Ganges, lo que quizá daba a sus habitantes más posibilidades de innovación. Al igual que el líder jainista Mahavira, el príncipe Siddhartha tuvo una concepción pura, una gestación absolutamente no violenta y un nacimiento milagroso. Las huellas dactilares, las palmas de las manos y las plantas de los pies del bebé Siddhartha mostraban claros signos que presagiaban que se convertiría en un salvador universal o en un conquistador universal, chakravartin o Señor de los Cuatro Cuartos. Llegó a ser un salvador, mientras que algunos de sus seguidores se convirtieron en emperadores de gran parte de la India.

El milagro de la atención plena

El budismo, fundado a finales del siglo VI a.C. por Siddhartha Gautama (el “Buda”), es una religión importante en la mayoría de los países de Asia. El budismo ha adoptado muchas formas diferentes, pero en todos los casos se ha intentado extraer de las experiencias vitales de Buda, sus enseñanzas y el “espíritu” o la “esencia” de sus enseñanzas (llamadas dhamma o dharma) como modelos para la vida religiosa. Sin embargo, no tenemos un relato completo de su vida hasta que Ashvaghosa escribió la Charita de Buda (vida de Buda) en el siglo I o II de nuestra era. Buda nació (hacia el 563 a.C.) en un lugar llamado Lumbini, cerca de las estribaciones del Himalaya, y comenzó a enseñar en los alrededores de Benarés (en Sarnath). Su erain general fue de fermento espiritual, intelectual y social. Fue la época en la que se difundió por primera vez el ideal hindú de renuncia a la familia y a la vida social por parte de personas santas que buscaban la Verdad, y en la que se escribieron los Upanishads. Ambas cosas pueden verse como un alejamiento de la centralidad del sacrificio védico del fuego.

Theravada

Las cuatro verdades aparecen en muchas formas gramaticales en los antiguos textos budistas,[15] y tienen una función tanto simbólica como propositiva[16] Simbólicamente, representan el despertar y la liberación de Buda, y del potencial de sus seguidores para alcanzar la misma experiencia espiritual que él[17]. [Como proposiciones, las Cuatro Verdades son un marco conceptual que aparece en el canon pali y en las primeras escrituras budistas sánscritas híbridas[18]. Forman parte de la “red de enseñanzas” más amplia[19] (la “matriz del dhamma”),[20] que han de tomarse en conjunto[19]. Proporcionan un marco conceptual para introducir y explicar el pensamiento budista, que ha de ser comprendido o “experimentado” personalmente[21][nota 2].
Como proposición, las cuatro verdades desafían una definición exacta, pero se refieren y expresan la orientación básica del budismo:[22] el contacto sensorial no vigilado da lugar al ansia y al aferramiento a estados y cosas impermanentes,[23] que son dukkha,[24] “incapaces de satisfacer”[web 4] y dolorosos. [23][25][26] Este anhelo nos mantiene atrapados en el samsara,[nota 3] “vagabundeo”, que suele interpretarse como el ciclo interminable del renacimiento repetido,[nota 4] y el dukkha continuo que conlleva. [nota 5] Hay una manera de poner fin a este ciclo,[28][nota 6] a saber, alcanzando el nirvana, la cesación del ansia, a partir de la cual el renacimiento y el dukkha que lo acompaña ya no volverán a surgir[nota 7][29] Esto puede lograrse siguiendo el óctuple sendero,[nota 1] limitando nuestras respuestas automáticas al contacto sensorial mediante la contención, cultivando la disciplina y los estados saludables, y practicando la atención plena y la dhyana (meditación)[30][31].