Objetos budistas

En este momento estás viendo Objetos budistas

Artículos de meditación budista

Aunque el Tíbet ofrece algunas de las vistas más increíbles y la cultura más envolvente del mundo, este increíble lugar tiene otra cara: su lado religioso. La religión principal del Tíbet es el budismo, y una de las características más fascinantes del budismo tibetano son los objetos rituales tibetanos. Los monjes budistas y los laicos los utilizan casi a diario y son una parte importante de la historia y la cultura del Tíbet.
Los objetos rituales tibetanos representan diferentes aspectos de la religión y el sistema de creencias budistas. Los distintos objetos desempeñan diferentes funciones y ayudan a distinguir el budismo tibetano de otras formas de budismo. Normalmente, los budistas tibetanos dejan ofrendas y regalos a un Buda con la esperanza de que les conceda buena suerte y fortuna. Los objetos rituales pueden ayudar a garantizar que este proceso funcione sin problemas y que el Buda escuche los deseos del portador del regalo.
La mayoría de los objetos utilizados por los monjes tibetanos están adornados y bien elaborados. Suelen adoptar las formas, la textura y los colores de los metales y las piedras raras. El oro ocupa un lugar destacado entre los diferentes objetos. Para ayudarte a entender mejor la importancia y la singularidad de estos importantes artefactos, aquí tienes 8 de los objetos rituales tibetanos más importantes.

Objetos sagrados budistas

Cráneo de la Reina del Cielo Los objetos rituales desempeñan un papel importante en el budismo tibetano. Los budistas tibetanos creen que el poder de Buda puede experimentarse a través de estatuas y otras imágenes de Buda. Algunos de los principales objetos del budismo tibetano son la rueda de la ley (que representa la ley de Buda puesta en marcha); el mandala (que simboliza un cosmos en miniatura y la plataforma en la que Buda se dirige a sus seguidores); la rueda de la oración (que lleva inscritas oraciones mani y contiene un pergamino de sutra unido al eje); y el jarrón bumpa (que contiene raíces de hierba que simbolizan la longevidad y plumas de pavo real que simbolizan la pureza).
Los objetos ceremoniales budistas se consideran dignos y solemnes y los artesanos que los fabrican consideran su trabajo como una forma de ganar méritos para su próxima vida. Los objetos suelen estar adornados con oro, plata, gemas y piedras semipreciosas.

Campana de oración budista

Cráneo de la Reina del Cielo Los objetos rituales desempeñan un papel importante en el budismo tibetano. Los budistas tibetanos creen que el poder de Buda puede experimentarse a través de estatuas y otras imágenes de Buda. Algunos de los principales objetos del budismo tibetano son la rueda de la ley (que representa la ley de Buda puesta en marcha); el mandala (que simboliza un cosmos en miniatura y la plataforma en la que Buda se dirige a sus seguidores); la rueda de la oración (que lleva inscritas oraciones mani y contiene un pergamino de sutra unido al eje); y el jarrón bumpa (que contiene raíces de hierba que simbolizan la longevidad y plumas de pavo real que simbolizan la pureza).
Los objetos ceremoniales budistas se consideran dignos y solemnes y los artesanos que los fabrican consideran su trabajo como una forma de ganar méritos para su próxima vida. Los objetos suelen estar adornados con oro, plata, gemas y piedras semipreciosas.

Símbolo budista de la paz

El simbolismo antropomórfico que representa a Buda (así como a otras figuras) se hizo muy popular en torno al siglo I de nuestra era con las artes de Mathura y el arte greco-budista de Gandhara. Los nuevos símbolos continuaron desarrollándose en el periodo medieval, y el budismo Vajrayana adoptó otros símbolos, como el doble vajra estilizado. En la era moderna, también se adoptaron nuevos símbolos, como la bandera budista.
En el arte budista primitivo se representan muchos símbolos. Muchos de ellos son antiguos símbolos prebudistas y panindios de la auspiciosidad (mangala)[2]. Según Karlsson, los budistas adoptaron estos signos porque «eran significativos, importantes y conocidos por la mayoría de la población de la India». También es posible que tuvieran usos apotropaicos, por lo que «debieron ser una forma de protegerse para los budistas, pero también una manera de popularizar y fortalecer el movimiento budista»[3].
El arte budista más antiguo es de la época mauriciana (322 a.C. – 184 a.C.); hay pocas pruebas arqueológicas del simbolismo anterior al periodo mauriciano[5] El arte budista primitivo (entre el siglo II a.C. y el siglo II d.C.) suele ser (aunque no exclusivamente) anicónico (es decir, carece de una imagen antropomórfica), y en su lugar utiliza diversos símbolos para representar a Buda. Los mejores ejemplos de este simbolismo del periodo anicónico se encuentran en lugares como Sanchi, Amaravati, Bharhut, Bodhgaya y Sarnath[6]. Según Karlsson, tres signos específicos, el árbol Bodhi, la rueda del Dharma y la estupa, aparecen con frecuencia en todos estos lugares importantes y, por tanto, «la práctica de culto budista más temprana se centró en estos tres objetos»[7].