Como ser una buena madre

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20 cualidades de una buena madre

Al cabo de una hora de caminata llegas a una bifurcación, luego a otra, y después a unas cuantas más. A la hora de comer ya te sientes bien cansada. Del tipo físico satisfecho. Te sientas a comer, te echas una siesta rápida y decides volver.
Como el amor por nuestros hijos brota de forma instintiva, sentimos que el resto de los padres puede hacer lo mismo. Los sentimientos de crianza, protección y amor se desbordan con facilidad, y a menudo parece que es todo lo que necesitamos.
Uno de los principales desencadenantes de la ira de las madres es tomarse las acciones de nuestros hijos como algo personal. Por supuesto que la crianza es personal, pero el comportamiento de nuestros hijos será muy difícil de manejar si nos sentimos personalmente ofendidos por su mal comportamiento o mala conducta.
Una de las formas más rápidas de disipar el enfado, la frustración o el arrebato cercano a la superficie es «alejarse». Sí, es extremadamente agotador, frustrante, y tratar de cuidar a varios niños pequeños día tras día.
Sus necesidades físicas lo consumen todo. Debes estar hipervigilante y no puedes perderlos de vista. Rompen cosas, se hacen daño y te desafían, y es duro. Pero están aprendiendo y creciendo y pronto se les pasará.

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Seguro que has realizado muchas tareas desafiantes en la vida, pero si te has convertido en madre recientemente, sabes que esas tareas no eran nada en comparación con ser madre. Ser madre es una tarea desalentadora para las madres primerizas. Correr detrás de tus hijos para cada pequeña tarea te cansará. Tu hijo depende de ti desde el momento de su concepción. Eres su enfermera, su mejor amiga, su consuelo, su cuidadora y la persona más importante de todo el mundo. Esa personita es tan importante para ti que es difícil no sentir la presión. Obviamente, harás todo lo posible para ser una buena madre, ¿no es así? Pues aquí tienes algunos consejos esenciales que te ayudarán a ser una buena madre para tu hijo.
No sólo la salud de tu hijo, sino también su desarrollo emocional y mental, se convierten en tu responsabilidad. Tu hijo te va a buscar para que le ayudes a aprender a desenvolverse en este mundo por sí mismo. No te preocupes; haz lo que mejor funcione para ti y para tu hijo y ten en cuenta que cada uno tiene su propio estilo de crianza. Estas son algunas de las cualidades generales de una buena madre que puedes utilizar como guía en tu camino para convertirte en una buena madre:

Cómo ser una buena madre para un hijo

Necesita que tranquilices sus miedos y ansiedades, que seas la única constante que haga que las transiciones sean menos preocupantes. Que siempre tenga un lugar al que acudir en busca de consuelo. Tú eres la fuerza estabilizadora en lo que puede parecer un mundo caótico y confuso.
También es más probable que aceptes el comportamiento de tu hijo, desde que tarda en ponerse los zapatos hasta que pone a prueba sus límites. La paciencia te ayuda a recordar que estos comportamientos no son un auténtico desafío, sino que forman parte de su desarrollo normal y de su creciente independencia.
Respeta a tu hijo por ser la persona única que es, no una extensión de ti. Es una persona maravillosa e independiente con una personalidad en ciernes, con sus propios gustos, deseos y necesidades.
Esto no sólo evita que la situación empeore, sino que también enseña a tu hijo la valiosa lección de que todo el mundo comete errores y que no pasa nada siempre que seas lo suficientemente humilde como para admitir tus errores.

Una madre suficientemente buena

La crianza de los hijos es un trabajo duro. Se espera que hagamos todas las cosas. ¡Y hacerlas bien! Pero, ¿cuáles son las características de una buena madre? ¿Y cómo se consiguen esas cualidades?  ¿Y si eres una madre insegura?
No es fácil ser madre, pero me he dado cuenta de que hay ciertas cosas que las madres excepcionales hacen bien. ¿Y para el resto de nosotros? Por suerte, son rasgos que podemos aprender, practicar y mejorar.
Antes de que te sientas totalmente abrumada, pensando que no hay manera de que puedas hacer una cosa más, ten en cuenta que estas características son comportamientos aprendidos. Son cosas que, si no estás haciendo ya, puedes añadir fácilmente con un poco de práctica.
Incluso en los días más difíciles, como cuando tu hijo pequeño claramente no es paciente, mantener la paciencia como madre es importante. No sólo te ayudará a modelar el «buen comportamiento» de tu hijo, sino que también te ayudará a responder a tus hijos con la cabeza fría.
El autocuidado contribuye en gran medida a mantener la paciencia, pero si te cuesta encontrar tiempo para el autocuidado, o incluso si te sientes culpable de sacar tiempo, ¡deja de hacerlo! Aquí tienes algunos consejos para sacar tiempo para el autocuidado y así poder ser más paciente (y tranquilo) con tus hijos.