Budismo bases

Budismo bases

Theravada

Los museos de arte suelen dar prioridad al sentido de la vista. Los objetos religiosos y rituales, en cambio, estimulan una serie de experiencias multisensoriales. Centrándonos en las obras de la colección de la UMMA asociadas a los diferentes tipos de budismo japonés, en esta exposición se utilizan los seis sentidos.
Seis sentidos forman parte de la devoción budista: la vista, el oído, el olfato, el tacto, el gusto y la mente (o la actividad del pensamiento, que incluye lo que se percibe a través de los demás sentidos). La experiencia de la galería de los “Seis Sentidos” se extiende más allá de la visión para incluir: el sonido de los cánticos y los instrumentos rituales; la fragancia del incienso; el tacto del bronce, la cerámica y la seda; y la creación de imágenes mentales. Nuestro objetivo es que los visitantes comprendan mejor la naturaleza y la historia de los objetos utilizados en la práctica budista.

Vajrayana

El budismo y otras epistemologías indias[8][9] identifican seis “sentidos” frente a la identificación occidental de cinco. En el budismo, la “mente” denota un órgano sensorial interno que interactúa con los objetos sensoriales que incluyen las impresiones sensoriales, los sentimientos, las percepciones y la volición[6][10].
En el discurso “Las víboras” (Asivisa Sutta, SN 35.197), el Buda compara las bases sensoriales internas con una “aldea vacía” y las bases sensoriales externas con “bandidos saqueadores de aldeas”. Utilizando esta metáfora, el Buda caracteriza los órganos sensoriales “vacíos”[20] como “atacados por objetos sensoriales agradables y desagradables”[21].
En otra parte de la misma colección de discursos (SN 35.191), el Gran Discípulo de Buda, Sariputta, aclara que el sufrimiento real asociado a los órganos de los sentidos y a los objetos de los sentidos no es inherente a estas bases sensoriales, sino que se debe a los “grilletes” (aquí identificados como “deseo y lujuria”) que surgen cuando hay contacto entre un órgano de los sentidos y un objeto de los sentidos[22].
En el “Sermón del Fuego” (Adittapariyaya Sutta, SN 35.28), pronunciado varios meses después del despertar de Buda, éste describe todas las bases sensoriales y los procesos mentales relacionados de la siguiente manera:

Retroalimentación

El budismo y otras epistemologías indias[8][9] identifican seis “sentidos” frente a la identificación occidental de cinco. En el budismo, la “mente” denota un órgano sensorial interno que interactúa con los objetos sensoriales que incluyen las impresiones sensoriales, los sentimientos, las percepciones y la volición[6][10].
En el discurso “Las víboras” (Asivisa Sutta, SN 35.197), el Buda compara las bases sensoriales internas con una “aldea vacía” y las bases sensoriales externas con “bandidos saqueadores de aldeas”. Utilizando esta metáfora, el Buda caracteriza los órganos sensoriales “vacíos”[20] como “atacados por objetos sensoriales agradables y desagradables”[21].
En otra parte de la misma colección de discursos (SN 35.191), el Gran Discípulo de Buda, Sariputta, aclara que el sufrimiento real asociado a los órganos de los sentidos y a los objetos de los sentidos no es inherente a estas bases sensoriales, sino que se debe a los “grilletes” (aquí identificados como “deseo y lujuria”) que surgen cuando hay contacto entre un órgano de los sentidos y un objeto de los sentidos[22].
En el “Sermón del Fuego” (Adittapariyaya Sutta, SN 35.28), pronunciado varios meses después del despertar de Buda, éste describe todas las bases sensoriales y los procesos mentales relacionados de la siguiente manera:

El budismo tibetano

El Señor Gautama Buda, que vivió en la India durante los siglos VI y V a.C., se convirtió en un Samma Sambuddha al alcanzar la plena iluminación mediante la realización de las cuatro Nobles Verdades sin la ayuda de ningún maestro. El Buda pronunció su primer sermón, llamado “Dhammachakkappavattana sutta”, que significa “El giro de la rueda de la verdad”, a los cinco compañeros ascetas que le habían apoyado durante la búsqueda del camino de la liberación. Durante el sermón, el Buda describió las cuatro Nobles Verdades que realizó durante el proceso de obtención de la iluminación (1).
Los cinco agregados del aferramiento son: forma o materia (rupa), sentimiento o sensación (vedana), percepción (sanna), formación mental (sankhara) y conciencia (vinnana). Los cinco agregados juntos constituyen el complejo psicofísico o mente y materia (nama-rupa) que identificamos erróneamente como “yo” o “mí”. El Buda afirmó que la segunda Verdad Noble de la causa del sufrimiento es el ansia (tanha), que es de tres tipos: ansia de placeres sensoriales (kama tanha), ansia de existencia (bhava tanha) y ansia de no existencia (vibhava tanha). La tercera Noble Verdad es que mediante la erradicación completa del ansia, se puede eliminar el sufrimiento para alcanzar el estado Nibbana. La cuarta Noble Verdad del camino de la liberación es el Noble Óctuple Sendero, que consiste en la visión correcta (samma-ditthi), la intención correcta (samma-sankappa), la palabra correcta (samma-vaca), la acción correcta (samma-kammanta), el sustento correcto (samma-ajiva), el esfuerzo correcto (samma-vayama), la atención correcta (samma-sati) y la concentración correcta (samma-samadhi).